
Que este proceso de retirada de derechos, de barreras económicas para el acceso y de privatizaciones se este dando en medio de la crisis económica actual, es lo que convierte una mala política en un desastre sanitario, que tendrá muy importantes repercusiones.

Xavier Pomés ha rechazado contestar a EL PAÍS sobre su doble actividad pública y privada, aunque ha enviado un comunicado en el que admite ser “asesor” de ProA Capital, pero niega tener relación o “interés económico” con Ambulancias Reus.

Nos asalta la duda de si los dirigentes del Ministerio no tienen ni idea de la realidad ni interés de contactar con ella o si simplemente la Organización Mundial de la Salud es un lugar donde uno va a hacer un homenaje a Onán contando mentiras autocomplacientes.

Los médicos pediátricos aseguran que mantendrán la colaboración/participación en “asuntos que puedan influir en la salud de la población o en la calidad de la asistencia” o en la “docencia”, pero no en “asuntos relacionados con la gestión, que interesan sobre todo a la Consejería”.

“Entre enero y febrero se hicieron 319 derivaciones”, dijo. Al no computar como espera a aquellos que no admitan ser operados en centros concertados el número de pacientes que esperan oficialmente crece menos. Aún así, esta región cerró el año pasado con su máximo histórico.

El apartheid sanitario diseñado por Sanidad con el Real Decreto Ley 16/2012 empieza a cobrarse víctimas mortales. Los políticos intentan salvar la cara hablando de errores médicos mientras los efectos sobre la salud pública de la exclusión sanitaria se hacen evidentes.

Acuden ambas derivadas del sistema público a la mencionada clínica y le informan que, ya que aportan una derivación del Servicio Madrileño de Salud, pueden realizarse además una densitometría “porque es necesario a sus años” por tan solo 15 euros, tanto la paciente como su acompañante.

Afirman que son necesarios para evitar la bancarrota del sistema, pero lo que buscan es convertir la salud en un negocio privado. La decisión de negar asistencia médica en los centros públicos a los que no tengan tarjeta sanitaria carece de sentido: lo que se ahorra por ahí no cuadra las cuentas ni asegura la viabilidad del sistema.

Viene el "copago": Pagar por ir al médico

El truco de la Ley de Libre Elección y Área Única

Noticias campaña por la derogación de la Ley 15/97

visitas
16.05.2013 » Paula Díaz
visitas
28.04.2013 » Luisa Lores
visitas
20.05.2013 » Mi salud no es un negocio
visitas
02.05.2013 » CAS Madrid