
Profesionales sanitarios de la UE han firmado un manifiesto en el que se muestran en contra de la privatización de los servicios de salud y exigen la igualdad de acceso a "una atención sanitaria de calidad sin distinción de raza, sexo, credo o condición social".
El "Manifiesto europeo contra la mercantilización del Sistema de Salud" está firmado por la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública, la Asociación Internacional de Políticas de Salud en Europa, la Asociación Española de Neuropsiquiatría, junto a otras organizaciones de Suiza, Alemania, Polonia, Gran Bretaña y Suecia, entre otras.
Los profesionales de la salud destacan que "la organización de un sistema de salud es una responsabilidad pública" y advierten de que sus competencias se desvirtuarían "si el cuidado de los pacientes se definiera por criterios fundamentalmente económicos".
"No deseamos que se recorten las prestaciones necesarias, ni queremos que se desarrollen servicios que son médicamente innecesarios, pero rentables para los proveedores de la atención de salud", indican.
Recuerdan que en todos los países europeos existen recursos disponibles para proporcionar prestaciones sanitarias de calidad al ser la Unión Europea "una de las regiones más ricas del mundo".
"Sin embargo, estamos cada vez más preocupados porque las políticas actuales en la UE pueden poner en riesgo una prestación sanitaria adecuada", señala el manifiesto.
Los profesionales de la salud denuncian una tendencia creciente hacia la privatización del sistema y de los proveedores e insisten en que "los hospitales no son fábricas de pacientes".
"El sistema de salud cada vez se comercializará más y la salud y la enfermedad se está convirtiendo en una mercancía", señala.
Exponen que los servicios médicos prestados normalmente por las instituciones públicas de salud están cada vez más limitados y restringidos, mientras aumentan las ganancias del sector privado, ofreciendo éstos servicios con costes adicionales para el paciente.
"La presión cada vez mayor de las empresas para generar beneficios conduce a la subordinación de las prioridades médicas a las preocupaciones económicas y socava la relación paciente-médico", añade.
Los sanitarios alertan de que "la mercantilización de la sanidad tiene consecuencias inaceptables para los pacientes y profesionales" porque supone inequidad y disminución de las prestaciones y una inadecuada planificación de las mismas.
En los países con altos niveles de privatización y mercantilización del sector sanitario se implementan prestaciones innecesarias desde el punto de vista de la salud en función de su interés comercial, buscando el beneficio directo, e incluso se "construyen enfermedades con el fin de crear una necesidad de servicios rentables", denuncian los profesionales.
El manifiesto también reclama un número adecuado y suficiente de profesionales de la salud, "bien preparados y remunerados".
