
Al Sistema Nacional de Salud (SNS) español se le acabó el “tiempo de vino y rosas”. No lo dicen las Administraciones públicas, que estos días se enzarzan por conseguir más dinero para costear sus cada vez más abultados sistemas sanitarios. Quienes así se han pronunciado son los expertos, antiguos gestores de la Sanidad, entre los que se encuentran los "padres" del actual sistema de salud, para quienes “ha llegado la hora de cambiar, porque en Sanidad la inercia es el suicidio”. Así lo han asegurado en los cursos de verano de La Granda, en la ciudad asturiana de Avilés, personas como José María Segovia de Arana, catedrático de Patología Médica e impulsor en 1979 de la reforma del sistema sanitario y del actual modelo MIR.
También ha planteado un discurso similar el director general de Farmaindustria, Humberto Arnés; el demógrafo y presidente de la IE Universidad de Segovia, Rafael Puyol, o el que fuera ex presidente del Principado, Juan Luis Rodríguez-Vigil.
Como cada año, los cursos de verano de La Granda han servido de escenario para que políticos y expertos en gestión sanitaria, entre los que había también economistas, debatieran sobre el futuro del actual modelo sanitario. Este año tenían como telón de fondo la crisis económica y la negociación sobre el nuevo sistema de financiación. Todos han coincidido, de una y otra manera, en que el actual sistema de salud “debe cambiar”. Ha habido quien ha mostrado más radicalidad, como el propio Segovia de Arana, quien ha planteado “la devolución al Estado” de las competencias transferidas en 2001 a las comunidades autónomas. “Hemos creado 17 sistemas de salud diferentes y las desigualdades entre comunidades comienza a ser evidente”, ha advertido. Para este académico “el modelo sanitario debe ser de carácter nacional y estar a salvo de los criterios de cada gobierno autonómico”.
Segovia de Arana no sólo se ha referido a las transferencias en términos innovadores, sino también a la financiación. Delante de un “patio de butacas” en los que se encontraban anteriores y actuales responsables sanitarios asturianos, este experto ha propuesto implantar el copago sanitario. En este sentido, se ha mostrado partidario de que el paquete básico de prestaciones se vaya ampliando en función de los avances de la Medicina, tanto científicos como técnicos, pero mediante el establecimiento de “un equilibrio, pagando algo el usuario”, ha dicho.
El catedrático, que dirige un curso de verano en La Granda sobre Medicina, ha resaltado que “ningún estado puede soportar dar a sus ciudadanos gratuitamente todo lo que la Medicina actual puede ofrecer y por eso tiene que existir un equilibrio entre una cartera de prestaciones básicas y su ampliación a través de un impuesto como el llamado copago”. Su defensa de esa fórmula no busca argumentos tanto en el uso que pueda hacer el ciudadano de esas prestaciones “como por el estímulo que pueda suponer para el desarrollo de la medicina, porque si una tecnología deja de ser demanda se atrofia”.
El establecimiento de una fórmula de copago debe conjugarse, a juicio del profesor, con un proceso de educación del ciudadano que le permita utilizar el sistema sanitario “sin abusar de él, acudiendo con cualquier cosa a los servicios de urgencia que están abarrotados”. El director del curso ha mostrado la paradoja de unas estadísticas que indican que “cuando más sana está la población mayor aumento hay de la demanda de asistencia médica”.
Quien también ha planteado una modificación del actual sistema de copago, aunque en este caso referido a los fármacos, ha sido el director general de Farmaindustria. Humberto Arnés ha recordado que España tiene el sistema de copago más bajo de Europa y se mostró a favor de que España establezca un modelo de coparticipación financiera en función de rentas. Esto implicaría que los pensionistas de rentas altas comenzarían a abonar parte de las medicinas prescriptas desde la Seguridad Social. Pero la propuesta de Arnés no es nueva. El propio consejero de Salud del Principado, Ramón Quirós, ha llegado a avanzar esta idea en más de un foro sanitario. De hecho, en la reunión mantenida semanas atrás con el ministro de Sanidad, Bernat Soria, el consejero asturiano ha puesto esta propuesta sobre la mesa para su debate por parte de todas las autonomías.
Tomando este planteamiento como referencia y tras aclarar que “es una competencia de los políticos”, Humberto Arnés ha señalado que en España los usuarios aportan, de media, un 7 por ciento del coste de los medicamentos, mientras que la media en Europa es del doble, el 15 por ciento. De ahí, ha precisado, que el Ministerio de Sanidad y las autonomías “deberían replantearse el actual modelo”.
En otro orden de cosas, otro de los participantes, el catedrático de Hacienda Pública y Sistema Fiscal de la Universidad a Distancia (UNED), Leopoldo Gonzalo, se ha referido al envejecimiento y al peso que éste fenómeno está teniendo sobre la sanidad pública. “Existe una influencia recíproca entre el estado sanitario de una sociedad y sus rasgos demográficos”. En su opinión, para “regenerar la pirámide demográfica cada mujer española debería tener seis hijos, algo ahora mismo impensable”.
Llegados a este punto, los expertos han planteado no sólo la implantación del copago sanitario, sino también el avance hacia la privatización de servicios. El debate según Puyol “está abierto” y ha recordado que en España “en el año 2050 habrá 6 millones de personas con 65 años”. La nota final la ha puesto el ex presidente del Principado y antiguo consejero de Salud, impulsor también en Asturias de la reforma de Atención Primaria. Para Juan Luis Rodríguez-Vigial “la inercia en sanidad es el suicidio”. Ha puesto, no obstante, como ejemplo, los intentos del actual consejero asturiano de Salud, Ramón Quirós, por introducir pequeños cambios en la Sanidad regional, intentos que están recibiendo fuertes críticas y rechazos por parte de sindicatos y de los propios afectados. “Quirós está teniendo unos problemas espantosos por querer introducir pequeños retoques. Imagínense ustedes lo que ocurriría si quisiera reformar la sanidad de forma más profunda”, ha preguntado al auditorio.
