
La llegada de Cristina Granados a la gerencia del Hospital de Móstoles (Comunidad de Madrid) ha ratificado la caza de brujas desatada por su predecesor, se supone que por orden del consejero de Sanidad, y que decidió abandonar el cargo ante lo que se avecinaba.
Ayer, la supervisora de enfermería de Consultas Externas, Mari Carmen Hernández, fue destituida fulminantemente de su cargo sin explicación alguna, aunque puede suponerse que 'por desafección'.
Todo indica que llegan tiempos difíciles al hospital y Güemes quiere evitar a los líderes, aunque nada tuvieran que ver con el rechazo a su presencia en el centro, para lo que no ha dudado en poner el frente del hospital a una persona de dudosa capacidad, aunque dispuesta a ejecutar órdenes con tal de medrar.
De entrada, hemos advertido mucho miedo en cuantas personas de su entorno hemos preguntado.