
Las dos firmas concesionarias del Hospital de Manises obtuvieron cuantiosos beneficios el año pasado. Ribera Salud, la firma participada al 50% por Bancaja y la CAM, ganó en 2009 2,1 millones de euros. Por su parte, la aseguradora Sanitas, la otra propietaria, va a conseguir más de 80 en los diferentes sectores en que participa.
Aunque estas buenas cifras a pesar de la crisis económica, la dirección del centro manisero ha decidido desde hace unos meses inició una política de recortes de servicios, sobre todo en personal sanitario, para reducir gastos. Estas actuaciones tienen el visto bueno de la Conselleria de Sanidad que defiende este modelo de gestión y que en un futuro convertirá todos los hospitales y centros de especialidades de nueva construcción al modelo británico, o de gestión privada.
Así, el comité de empresa de Atención Primaria y Especializada del Hospital Manises denunció esta "continua disminución de la calidad asistencial" en el hospital valenciano y la "vulneración de las normas laborales".
Según explicaron desde el comité de empresa, en los últimos meses se vienen produciendo continuos cambios de turno, así como reestructuraciones de personal, lo que se traduce "en un menor número de trabajadores para atender a la población", lo que " repercute en la calidad asistencial ", lamentaron.
El servicio donde ha quedado más patente esta disminución del personal es, según el comité de empresa, la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), ya que "mientras en otros hospitales de la Comunidad Valenciana hay una enfermera por cada tres pacientes, en Manises hay una enfermera por cada cinco ". Un reflejo de la calidad de la Sanidad Pública en comparación la de gestión privada.
Esta situación está llegando a unos "límites insostenibles" debido a "los recortes abusivos del personal del hospital y los centros ambulatorios", la "única consecuencia de los cuales" es "un empeoramiento de la calidad asistencial", reiteraron.
Ante esta situación, el comité de empresa de Primaria y Especializada manifestó su "rechazo y preocupación" por los futuros cambios que se están anunciando en los diversos servicios, lo que, en su opinión, "redunda en una disminución de la atención al paciente ".
Por su parte, como ya publicó el Informativo, UGT también denunció que la dirección del Hospital de Manises ha planteado una reestructuración mediante la cual el personal enfermero de consultas externas pasará "en breve" a otros servicios. "Esto supone que el 65 % de las consultas externas del Hospital de Manises carecerán de enfermera en el momento en que se lleve a cabo esta reestructuración", señalaron.
Las consultas que dejarán de tener personal cualificado en la enfermería son: Otorrinolaringología, Pediatría, Urología, Dermatología y Anestesia y la consulta de Traumatología quedará con una sola enfermera.
En caso de que se lleve a cabo esta reducción de personal cualificado, "supondría una drástica merma en la calidad asistencial que el Hospital de Manises ha de prestar". "Hay que tener en cuenta que este hospital de gestión privada debe ofrecer la misma cartera de servicios que la Agencia Valenciana de Salud, ya que como concesión administrativa presta el servicio público de sanidad a los más de 200.000 habitantes del Departamento de Salud de Manises ", apuntaron.
Concretamente, el Hospital de Manises presta servicio a los municipios de Buñol, Alborache, Macastre, Yátova, Cheste, Chiva, Manises, Quart de Poblet, Godelleta, Turís, Loriguilla, Riba-roja de Túria y Aldaia.
UGT exige que la calidad asistencial correspondiente a la cartera de servicios "debe ser la misma para toda la ciudadanía y no depender de necesidades de ahorro en la gestión privada". Además, advierte que las Consultas Externas de un Hospital "no pueden carecer de personal enfermero cualificado, ya que en ellas han de llevarse a cabo numerosos tratamientos específicos que exigen la presencia de este tipo de personal".
Este modelo de gestión privada no es sólo desastroso para los trabajadores y los pacientes si no para combatir la deuda, como ya reveló el Informativo. Según la agencia de calificación de la deuda Fitch, la Sanidad administrada de esta manera dificultará la salida de la crisis de la economía valenciana porque hipoteca la Generalitat a largo plazo, lo que hace perder competitividad.

