
Bankia elige a un gestor sanitario de Madrid para venderle Ribera Salud
en Diario Información
Bankia ha otorgado al grupo de empresas Capio el derecho exclusivo de negociar durante un mes la compra de la firma valenciana Ribera Salud, concesionaria de la gestión de los hospitales de Alzira, Dénia, Torrevieja, Manises, Elx y Torrejón y San Sebastián de los Reyes (Madrid), que es propiedad, al 50%, de la citada Bankia y la CAM. Esta autorización implicaría el descarte de otras dos sociedades que optaban a la compra de la firma sanitaria valenciana: el fondo de inversión Mercapital y el fondo de capital riesgo Atitlán, tras el que está el presidente de Mercadona, Juan Roig.
Fuentes conocedoras de la negociación han informado a este periódico que la concesión de la exclusiva negociadora a Capio Sanidad, que gestiona más de 25 centros sanitarios privados y públicos en Madrid, Extremadura, Castilla-La Mancha y Barcelona, representa un paso decisivo hacia la pérdida de control valenciano de la cuarta empresa de la Comunidad por la facturación de sus hospitales, Ribera Salud, con unos 1.000 millones anuales, una firma que sólo tiene por delante a Mercadona, Consum y la planta de BP Oil en Castellón.
Las mismas fuentes indicaron que la oferta presentada por Capio para Ribera Salud, de unos 110 millones, no es la más elevada, ya que Mercapital ofrecía unos 120 millones. La puja de Atitlán, que llegó a alcanzar en los últimos dos años hasta 140 millones por la empresa sanitaria valenciana, estaba ahora en unos 100 millones, al parecer ajustada a la baja por los problemas de gestión y pagos de la Generalitat, que es el cliente único de Ribera Salud en la Comunidad a través de la gestión de los hospitales. En los últimos meses, Bankia (antes Bancaja) que negocia en nombre de las dos entidades propietarias, había recibido también ofertas de otras sociedades, como Vista Capital, vinculada al Banco de Santander, o Almirall, una conocida empresa farmacéutica. En medios empresariales consultados, la elección de Capio para la compra de Ribera Salud ha caído como un jarro de agua fría. "Después de la pérdida de las dos cajas de ahorros y la situación actual del Banco de Valencia, la salida de Ribera Salud del ámbito empresarial valenciano sería un palo demoledor", señala uno de los agentes consultados. En los mismos medios se afirma con contundencia que la razón principal de la elección de una empresa no valenciana para la compra está "en la marcha a Madrid del poder de decisión de Bankia. Eso está claro como el agua", aseguran quienes subrayan las buenas relaciones políticas entre el presidente de Bankia, Rodrigo Rato, y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, uno de cuyos exconsejeros de Sanidad, Manuel Lamela, tiene vínculos con Capio.
Ribera Salud nació hace doce años como concesionaria privada del hospital de Alzira, perteneciente a la red sanitaria pública. La experiencia con este modelo de gestión fue pionera en España y rápidamente suscitó el interés de otras comunidades autónomas y otros países. La elegida por Bankia, Capio Sanidad, tiene como presidente a Víctor Madera, con residencia en Londres, y la mitad de su capital procede de CVC, un fondo de capital riesgo de Suecia que compró la firma española, Capio España en 2011.
CAM y Bankia ceden el control para no aportar más capital
La precipitación del cambio accionarial en Ribera Salud se produce tras la negativa de CAM y Bankia a seguir aportando más capital a Ribera Salud tal como estaba previsto en la reciente junta general extraordinaria de accionistas, donde quedó en el aire la concesión de un préstamo o ampliar el capital social de la firma valenciana gestora de hospitales. Ribera Salud necesita una urgente inyección financiera para pagar parte de la construcción del centro de Torrejón de Ardoz, inaugurado en septiembre. Además, Ribera Salud necesita financiar sus proyectos de expansión dentro y fuera de la Comunidad. Los planes de Ribera Salud incluían inicialmente la ampliación de capital para dar entrada a un socio externo que controlaría alrededor de un tercio de las acciones de la compañía. Sin embargo, con la CAM intervenida por el Banco de España, y con la integración entre Bancaja y Caja Madrid para crear Bankia, el horizonte de Ribera Salud pasa casi con toda probabilidad por la cesión del 100 % de su accionariado.
Alberto de Rosa impone la venta de Ribera Salud a la multinacional Capio frente a la valenciana Atitlán
en Valencia Plaza
Nació y creció al calor de la privatización de la gestión sanitaria en la Comunitat Valenciana. Con las dos grandes cajas de ahorros valencianas como accionistas, Ribera Salud se fue consolidando con nuevas adjudicaciones tras el arranque con el Hopital de la Ribera. Y con la Generalitat Valenciana como principal (única durante años) fuente de facturación -cobra una cantidad fija por cada habitante de las zonas en las que opera en los virtud de los conciertos firmados tras adjudicarse los distintos concursos de gestión de hospitales- se ha convertido en un referente del sector en España.
Sin embargo, todo eso no ha sido suficiente para mantener a la empresa en manos valencianas. El proceso de desinversión iniciado por CAM y Bancaja (ahora Bankia), accionistas a partes iguales, ha desembocado en una más que probable venta a la multinacional de origen sueco Capio, su principal competidor y con quien aspiraba a pelear por el mercado sanitario en España.
Ribera Salud ha otorgado la exclusiva de la negociación para su venta a Capio Sanidad, participada por el fondo de capital riesgo CVC Capital Partners, tras descatar las ofertas que Vista Capital (Santander), Mercapital y Atitlán, el fondo de capital riesgo vinculado a la familia de Juan Roig y que dirige Roberto Centeno.
El acuerdo llega después de meses de negociación en los que han entrado y salido varios interesados hasta que se conformó el cuarteto final, y en el que ha jugado un papel esencial el director general de Ribera Salud, Alberto de Rosa.
Según las fuentes consultadas por este periódico, De Rosa ha sido quien ha capitaneado tanto el proceso como una decisión final en la que ha pesado su futuro en el seno de la compañía una vez entren los nuevos accionistas.
Este es un elemento clave y que ha jugado en contra de las opciones de Atitlán, ya que, según coinciden todas las mismas fuentes, el desembarco del fondo valenciano, que iba acompañado de la asegurador Asisa, hubiera supuesto su salida de la compañía.
"La cuestión es cuánto necesitaban a De Rosa los distintos oferentes, y, al margen de que sus relaciones con Asisa no son buenas, Atitlán hubiera impuesto a su equipo directivo", explica un conocedor del proceso de venta de Ribera Salud.
Capio habría ofrecido unos 110 millones de euros por al empresa, cifra que posiblemente se rebajará tras la due diligence que realizará ahora. Los motivos son varios. Por un lado, Ribera Salud necesita una ampliación de capital, aplazada por sus accionistas acutales, con la que pagar unos 50 millones que se adeudan a FCC por la construcción del hospital de Torrejón. Por otra, en tanto que concesionaria de la administración, Ribera Salud empieza a padecer los problemas de impago de la Generalitat, según las fuentes consultadas.
DECEPCIÓN EN ATITLÁN
Sin embargo, el acuerdo se antoja definitivo y supone un duro golpe para el único interesado con capital valenciano. Fuentes próximas a Atitlán lamentaron que se haya elegido justamente a la principal competidora de Ribera Salud en España.
"No se ha tratado tanto de la oferta económica como de la posición de De Rosa respecto a los futuros propietarios", explican. "Y la cuestión es que se pierde para el tejido empresarial valenciano no solo una empresa con proyección de futuro en un sector estratégico y con fuerte implicación con la sanidad pública, sino también la posibilidad de generar un cluster sanitario en la Comunitat Valenciana", señalan las mismas fuentes.
Ribera Salud gestiona los hospitales de Alzira, Dénia, Torrevieja, Elche y Manises, sí como los centros de atención primaria de sus comarcas. En total más de un millón de valencianos. Fuera de la Comunitat se ha adjudicado el hospital de Torrejón, en la Comunidad de Madrid. Precisamente Madrid es la comunidad en la que Ribera Salud ha entrado con más fuerza y en la que aspira a obtener nuevas concesiones.
En este escenario se enmarca la posible influencia que ha podido tener en el proceso el exconsejero madrileño de Sandidad, Manuel Lamela, consejero de Caja Madrid y vinculado a Capio a través de la firma Madrid Centro Médico. Lamela habría influido en el visto bueno de Bankia a la operación.
Las necesidades de fondos de los dos accionistas de la compañía, CAM y Bankia, han acelerado un proceso de venta que inicialmente se había planteado como una ampliación de capital que daría entrada a un tercero. La desinversión en Ribera Salud y la venta a una multinacional controlada por un fondo como CVC, es una muestra más de los efectos sobre la economía valenciana de la pérdida del sistema financiero.
La venta de Ribera Salud a Capio beneficiará a un alto cargo de Bankia
en Diario Información
El presidente de Madrid Medical Destination S.L. y de Madrid Ciudad de la Salud S. A., Manuel Lamela, a la sazón exconsejero de Sanidad del Gobierno de Madrid, exjefe de gabinete de Rodrigo Rato cuando era vicepresidente económico y consejero de Caja Madrid Cibeles (Grupo Bankia), puso en marcha recientemente estas dos sociedades, auspiciadas también desde las administraciones públicas de la capital de España, para impulsar actividades y negocios diversos en el ámbito de la sanidad privada. En Madrid Medical Destination participa como asociado Capio Sanidad, el grupo con sede social en Madrid y que Bankia ha elegido para venderle la firma valenciana Ribera Salud, gestora de varios hospitales públicos en la Comunidad y controlada a partes iguales por el banco que preside Rato y la CAM.
Lamela es un hombre de la máxima confianza de Rato y desde que abandonó la política en 2008 ha pasado de ser un gestor de la sanidad pública a un empresario privado del mismo sector. Madrid Medical Destination, de la que es máximo dirigente, es un proyecto emblemático que presentó este pasado verano el exconsejero de Esperanza Aguirre para dar participación a varios asociados del sector como Capio Sanidad, que es líder en España con más de una veintena de centros en cuatro autonomías y que aumentaría sustancialmente su cuota de mercado con la compra de Ribera Salud, que dispone de una decena de hospitales entre la Comunidad Valenciana y Madrid.
El negocio empresarial de Lamela se generará a partir de la facturación que Madrid Medical Destination realice a Madrid Centro Médico, asociación vinculada a la firma que ha puesto en marcha el exconsejero de Sanidad y también de Transportes de la comunidad autónoma de Madrid. Además de Capio Sanidad, Madrid Medical Destination tiene como socios al Instituto Valenciano de la Infertilidad (IVI), Clínica La Luz, Hospital de Madrid, Clínica Cemtro, Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas, Clínica López Ibor, Cambra Clinic, Vissum o el Instituto de Oftalmología Avanzada.
