
Para seguir en esa línea, la Consejería podría estar barajando la opción de privatizar los servicios no sanitarios de los hospitales, como limpieza o cocinas.
De esta forma, una empresa privada se encargaría de gestionar los servicios a cambio de un canon anual y la asistencia seguiría dependiendo del Servicio de Salud, sin suponer ningún tipo de recorte en la prestación, que es el objetivo de la Consejería de Sanidad, como ha manifestado en un comunicado. Esta es una fórmula de ahorro que ha llevado el consejero de Sanidad de Valencia, Luis Rosado, al Consejo Interterritorial de Salud.
Las medidas que se han tomado hasta ahora para ahorrar en sanidad estaban recogidas en el decreto de austeridad del 5 de enero. En total, en los dos primeros meses de año, se ha certificado un ahorro de casi 60 millones de euros. La partida más amplia se ha conseguido en Farmacia, a través de la revisión del suministro a los centros sociosanitarios, de los historiales clínicos y la centralización de compras de endoprótesis. Todo ha supuesto un ahorro de 26 millones de euros, un 20 por ciento de los estimados inicialmente en el objetivo.
Además, 3,5 millones de euros se han ahorrado gracias a la adecuación de los procesos de gestión logísticos y económicos en las farmacias hospitalarias.
Del mismo modo, la segunda partida que mayor ahorro ha supuesto en la Consejería de Sanidad ha sido los cambios en la retribución del personal y el control del absentismo laboral. Es decir, tras la decisión tras la adecuación de las retribuciones del personal directivo y tras la racionalización de los turnos de trabajo y el control de ausencias, el ahorro ha superado los 16 millones de euros.
El resto del control del gasto se ha producido en la implantación del menú único, el cobro directo a pacientes extranjeros, tasas por extravío de tarjeta sanitaria, aplicación de economía de escala, reordenación de unidades y reducción del plan de choque externo.
