
Y esos detalles que sufres hasta la desesperación cuando quieres disfrutar de unos derechos que considerabas adquiridos con antelación. Esto es lo que ocurre en el ámbito privado, y últimamente también es lo que ocurre en el público; y muy especialmente en la Sanidad. Pilar básico del estado del bienestar y competencia directa de las comunidades autónomas, sobre las que ha recaído la losa de los "ajustes" más impopulares.
Son precisamente las autonomías las que, día a día, deben estrujarse el cerebro para utilizar las tijeras con contundencia y destreza, pero también con delicadeza. Es necesario que los recortes pasen desapercibidos, que no hagan ruido, pero que sean efectivos. Y ahí es donde cada comunidad autónoma pone su sello. Los despidos y la reducción salarial del personal sanitario constituyen la norma general y el grueso de los recortes, pero luego, es en el detalle donde está la diferencia: en la eliminación de los servicios de urgencias, en la acotación en el horario de consultas, en los menús sin agua mineral y en la supresión de camas. Es decir, en todos aquellos aspectos que afectan directamente al ciudadano, y por los que rara vez protestamos.
A continuación, les presentamos algunos de estos ejemplos.
Ponerse enfermo: por la tarde no, mejor por la mañana
Algunas comunidades autónomas han tenido que prescindir de consultas para “ajustar” las cuentas. Este es el caso de Extremadura, que en mayo de este año anunció el cierre de los servicios de urgencias o Puntos de Atención Continuada de 22 municipios. Tal y como prometió la Junta, todos los centros de salud extremeños se han mantenido abiertos, pero la supresión de la atención de urgencias se ha traducido en que en todos esos municipios las consultas se han limitado a horario de mañana, hasta las tres de la tarde. Con esta medida, el Gobierno de José Antonio Monago espera ahorrar dos millones de euros anuales, gracias al complemento de 235 euros que el Ejecutivo extremeño dejará de pagar a 900 médicos que cubrían este servicio.
Un caso muy similar al que este verano comenzará a darse en Andalucía. Tal y como han confirmado a ESTRELLA DIGITAL fuentes de la Federación de Sanidad y Sectores Sociosanitarios de CCOO-A, varios centros de salud van a dejar de abrir por las tardes. “Andalucía es una comunidad autónoma de una fuerte atracción turística y ésta medida puede afectar al servicio que se presta a la población”, han advertido dichas fuentes. No obstante, por el momento sólo se trataría de una medida temporal para los meses de verano.
Centros de salud que cuelgan el cartel de "cerrado"
Acudir al médico de urgencia entre semana cada vez queda más lejos de casa. Este es un problema que ya han empezado a sufrir algunos habitantes de la Comunidad de Madrid. Cuando Esperanza Aguirre descubrió que debía de ajustar 1.000 millones de euros de más, uno de los principales focos donde puso la atención fue en la sanidad. Tal es así, que el mes pasado ya se anunciaron restricciones en el servicio y cierres de varios centros de salud en la región. Las excusas del Gobierno madrileño: o bien la baja demanda, o bien la ubicación.
La excusa de la ubicación ha sido utilizada para cerrar centros. Éste ha sido el caso de los tres centros de especialidades médicas en Alcobendas, Aranjuez y Arganda. Según el Gobierno madrileño, ubicados demasiado cerca de hospitales y por lo tanto “innecesarios”. Con esta medida, Aguirre espera ahorrar 3,1 millones de euros.
La excusa de la baja demanda es la que han utilizado para cerrar cuatro centros de urgencias de atención primaria durante las noches de los días laborables, dos en la capital (Doctor Esquerdo y Barajas), uno en Aranjuez y otro en el barrio de La Fortuna de Leganés. Ahora, los vecinos que antes acudían a estos centros en caso de urgencia, deberán trasladarse al hospital más cercano entre semana.
Menús únicos sin agua mineral, zumo y leche
Otro de los asuntos que bien merece ser destacado es el de los menús en los hospitales. Se suele decir eso de que la comida es sagrada. Pero parece que hay comunidades autónomas y hospitales que se han olvidado de esta máxima. Este es el caso de la Comunidad Valenciana y de Castilla-La Mancha. Dos regiones con importantes problemas de déficit público y que están desesperadas por cuadrar sus cuentas.
El objetivo de la Generalitat Valenciana es recortar 1.057 millones de euros anuales. Y la solución, además de despedir personal y recortar sueldos, pasa por modificar los menús de los hospitales públicos. Desde el pasado 15 de junio, todos los centros de salud de la Comunidad Valenciana ofrecen a sus pacientes los menús únicos, es decir, ya no hay opción de elegir. Y en Valencia, los hospitales han retirado el vaso de leche o de zumo que se ofrecía a los ingresados a última hora de la noche, y que sólo quedará vigente para los pacientes que lo tengan pautado por su médico. Con esta medida, el Gobierno de Alberto Fabra pretende ahorrar 7,5 millones.
María Dolores de Cospedal también ha hecho lo propio en Castilla-La Mancha. Su obsesión por la austeridad le ha llevado a permitir que en algunos centros sanitarios de la región, los pacientes no tengan derecho a recibir agua mineral con las comidas. Tal y como informó este miércoles el diario Público, los pacientes de los hospitales de Albacete y Ciudad Real fueron informados mediante carteles de que el suministro de agua embotellada pasaba a depender de los familiares. Desde el Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM) se insiste en que el “error está subsanado”, aunque fuentes sindicales consultadas por ese periódico aseguran que es una medida que se lleva aplicando “desde hace al menos dos meses”.
Esperanza Aguirre, por su parte, también ha visto el filón de ahorrar en la comida, aunque no de la misma manera que Fabra y De Cospedal. En el caso de la Comunidad de Madrid, lo que se ha propuesto es privatizar todos los servicios no sanitarios de los hospitales, como por ejemplo, la cocina, el mantenimiento y la lavandería. Una medida con la que Aguirre espera ahorrar unos 42 millones al año. Y que según ha confesado a ESTRELLA DIGITAL Manuel Rodríguez, secretario general de la Federación de Sanidad de CCOO de Madrid, "preocupa mucho" a los sindicatos. En principio, la idea es privatizar las cocinas de los hospitales pequeños y reubicar a los trabajadores en los grandes. No obstante, todo está aún en proyecto. Según CCOO, están a la espera de ver qué ocurre con esos trabajadores, y si la Comunidad no cumple "no dudaremos en movilizarnos".
¿Dormir? Mejor en casa
Otro de los aspectos en los que las comunidades llevan tiempo ahorrando es en el cierre de camas. En 2011, la Comunidad Valenciana ya cerró 262 camas -el equivalente a un hospital pequeño-. Y ese mismo año, Cataluña también quitó las sábanas al 30% de sus plazas. Las quejas han sido muchas, puesto que esta medida ha obligado a los pacientes a esperar durante más tiempo para ser ingresados, pero las soluciones son pocas. De hecho, este verano se han cerrado aún más. Es cierto que es una práctica habitual durante los meses estivales, pero las estadísticas confirman que este año el esfuerzo va a ser mayor. Este es el caso del Hospital La Fe de Valencia, que durante los meses de verano tiene previsto suprimir 240 camas, 70 más que en 2011.
Servicio radiológico, suspendido de 22 a 8 horas
Con la excusa de la baja demanda y la época estival, hay varias comunidades autónomas que también han clausurado servicios importantes para el diagnóstico de enfermedades o dolencias graves, como por ejemplo la radiología. En la Comunidad Valenciana, en la provincia de Alicante, CCOO ha denunciado el cierre del servicio de radiología del Hospital de San Vicente del Raspeig durante la noche, los domingos y los días festivos a partir del 1 de julio. La Generalitat ha concretado que la actividad "media" de este servicio, desde el 1 de enero de 2011, era de "una radiografía diaria" y que durante los últimos cuatro meses se practicaba "aproximadamente" una placa cada tres noches. El sindicato, por su parte, considera que el ahorro económico que se obtendrá con este cierre "es mínimo" en relación con el coste "en términos de salud y pérdida de tiempo" que supondrá esta decisión.
Y un caso muy similar también lo acabamos de vivir en la Comunidad de Madrid, en el Hospital Virgen de la Torre, que desde el 1 de julio ha suspendido el servicio de radiología por la noche, entre las 22 y las 8 horas. Desde el centro se insiste en que es una medida "temporal", para los meses de julio, agosto y septiembre. Sin embargo, el Sindicato Asambleario de Sanidad (SAS) ha asegurado a ESTRELLA DIGITAL que tiene "fundadas sospechas" de que esta medida se mantendrá pasado el verano, puesto que ya se pretendió implantar el año pasado. Por este motivo, SAS ha decidido denunciarlo frente a la Fiscalía General del Estado.
"La Dirección del hospital (y la propia Consejería) no debería obviar que existen determinadas situaciones que no admiten demora en el diagnóstico y la instauración de tratamiento. Virgen de la Torre es un hospital y no porque se soliciten pocas pruebas durante la noche se justifica el cierre de un Servicio. No es sólo cuestión de cantidad, sino de calidad", insiste el sindicato en el comunicado enviado a los medios de comunicación.