
Modelo inglés o de Beveridge
La rentabilidad o la vida
El modelo inglés llamado de Beveridge, desde el Plan Beveridge de 1942 está en vigor en el Reino Unido. Garantiza el principio de atención gratuita extentedido a toda la población a fin de garantizar la cobertura universal de enfermedad. Este sistema nacional de salud se basa en una financiación fiscalizada, en la cual los hospitales pertenecen a la colectividad y los médicos de los hospitales públicos tienen la condición de asalariados. En cuanto a los médicos generalistas, están o bien bajo contrato con el National Health Service inglés, o bien son contratados directamente por los centros de salud locales.
El principal punto débil de este modelo es la longitud de las listas de espera, debido a la falta de inversión y la burocracia de la organización del sistema. La reciente introducción de mecanismos de competencia, la apertura a la financiación privada y el auge del sector de seguros privados constituyen los signos de un retorno a métodos liberales. En consecuencia, el sistema selecciona, de forma transparente, los pacientes que "merecen" un tratamiento y los que "no lo merecen" porque no son "rentables".
Modelo alemán o de Bismarck
Solidaridad cuestionada
Este nombre de sistema de Bismarck se remonta a la Alemania, donde fue introducido a finales del siglo XIX. Se encuentra también en Francia, en Bélgica e incluso en Austria. Se caracteriza por el principio de los seguros, la protección de la salud se relaciona con el trabajo y está financiada por las cotizaciones sociales. Los gastos de la atención sanitaria están por lo general a cargo de cajas del seguros de enfermedad, cuya gestión está centralizada (Francia), o regionalizada (Alemania).
La característica esencial reside en el caracter obligatorio y nacional de estos seguros y de su gestión por los interlocutores sociales. La oferta de asistencia sanitaria es por lo general mixta, del sector público y del sector privado. Este sistema presenta a menudo un problema de déficits persistentes en las cajas del seguro de enfermedad.
La regulación de la oferta de atención sanitaria así como la introducción formas de gestión privada se encuentran en el centro de las reformas en estos países. Así, en Alemania, la última gran ley de salud pública intensifica la competencia entre todo el sistema de salud, con la idea de que no se puede tener "casi todo" y que el paciente puede ir a otra parte en el marco de una competencia entre los Landers en función de la relación calidad-precio de cada uno.
Modelo de la Europa del Norte
Público y descentralizado
El sistema de salud de los tres países nórdicos (Suecia, Finlandia, Dinamarca) se caracteriza por: una financiación a través de la fiscalidad, una cobertura y un acceso universal a la atención sanitaria, un sector público dominante en el marco de una organización de la atención sanitaria altamente descentralizada. En concreto, el paciente paga sólo una tarifa única (forfait) que cubre todos los cuidados médicos y hospitalizaciones.
Las reformas de la década de 1990 han aumentado la descentralización y una mayor responsabilidad financiera de los gobiernos locales: en Suecia, las actividades de los consejos de condado están en un 90% asignadas a la salud. Al mismo tiempo, también se introdujeron prácticas de gestión privada y la responsabilidad de los actores de la salud: mecanismo de pago de incentivos médicos, "médico de referencia" con una parte salarial y otra parte en la actuación y la redefinición de las competencias de los profesionales salud. En caso de escasez de médicos en una especialidad, las enfermeras están autorizadas, después de una formación adecuada, a llevar a cabo algunos procedimientos médicos determinados. Suecia también permite a las enfermeras prescribir un número limitado de medicamentos.
Como consecuencia de la fuerte autonomía de los municipios, existe una desigualdad regional en el acceso a la atención sanitaria y la persistencia de las listas de espera en los hospitales.
Modelo de la Europa oriental
Los parientes pobres de Europa
Herederos de los antiguos regímenes comunistas, los países de Europa central y oriental siguen estando marcados por el carácter universal y gratuito de atención sanitaria, una gestión centralizada, pero también por graves problemas de la asignación de recursos.
Las condiciones de adaptación requeridas para la entrada en la Unión Europea han llevado a estos países a que prosigan sus reformas en varias direcciones: el fortalecimiento de la descentralización, la búsqueda sistemática de la eficiencia, promover la competencia entre los proveedores, la rendición de cuentas de los actores (ticket moderador) o incluso el desarrollo de sector privado de seguro de enfermedad.
En la actualidad, la situación sanitaria sigue estando por debajo de los estándares europeos. Esta situación ha fomentado un sistema de dos velocidades de atención sanitaria, con por una parte un acceso a los servicios de atención sanitaria públicos gratuitos para todos, pero de una eficacia limitada y, por otra parte el uso de sobornos o de seguros privados.
Modelo de la Europa meridional
Los sistemas mixtos de seguro de enfermedad
Algunos países de Europa meridional (España, Italia, Portugal y Grecia) debido a las evoluciones socio-históricas propia, tienen características que revelan sistemas nacionales con régimen de seguridad social (tipo Bismarck), pero las reformas emprendidas se basan en la descentralización, en particular en España e Italia.
En España, existe un servicio de salud universal gratuito. Y las diecisiete comunidades autónomas españolas disponen de competencias de pleno derecho en materia de salud y asuntos sociales: el 70% de los recursos proviene de los ingresos fiscales transferidos por el Estado. El sector privado proporciona un parte importante (25% de los procedimientos médicos hospitalarios).
En Italia, desde 2004, las regiones se han convertido en las únicas responsables del equilibrio presupuestario. Lo que ha llevado a un acceso desigual a la asistencia sanitaria de los ciudadanos, las políticas varían según las regiones.

