
EL HOSPITAL DE ARGANDA SE QUEDA SIN GINECOLOGOS
Se han ido todas. Las ocho ginecólogas que formaban la plantilla del hospital del Sureste, en Arganda, han abandonado ya el hospital. Cuatro de ellas habían presentado su carta de renuncia a mediados de octubre y el lunes pasado su puesto ya estaba libre. Las otras cuatro se han dado por vencidas esta semana. Tres de ellas, el lunes, tras el motín de las pacientes de ginecología, que se plantaron al ver que a la única médica que estaba pasando consulta no le iba a dar tiempo a atenderlas. La cuarta presentó su dimisión el martes. "Era imposible continuar trabajando allí, a nivel personal y profesional", aseguró una de las médicas que han abandonado el hospital. Entre sus quejas está el hecho de que de noche se queda un solo profesional de guardia.
Tres de las especialistas están de baja médica, según la Consejería de Sanidad. El caso es que ninguna está viendo pacientes, por lo que el hospital de Arganda, inaugurado en febrero, ha tenido que suspender las consultas de ginecología y obstetricia. Las mujeres están siendo atendidas desde el miércoles en el hospital Gregorio Marañón. Y la situación seguirá así, al menos, durante una semana más. A Arganda ya sólo pueden acudir para dar a luz o en caso de urgencia ginecológica.La desbandada en el hospital de Arganda ya es total. Incluso el flamante jefe de servicio ha abandonado el barco. El nombramiento de Nicolás García apareció en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid el 3 de noviembre. Ni siquiera le dio tiempo a firmarlo. Una portavoz de la Consejería de Sanidad aseguró que "se asustó" ante la "situación crítica" del miércoles. Según varios médicos del centro, le presionaron para que presentara la dimisión cuando se negó a cubrir las bajas.
El germen del caos actual está en el cese del anterior jefe de servicio, a mediados de septiembre, que se produjo, según las ginecólogas, por pedir mejores condiciones para su servicio. Entre ellas, el incremento a dos ginecólogas presenciales durante las guardias, para seguir las recomendaciones de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia. "Cuando echaron al jefe de servicio la situación empezó a ser insostenible", relata una de ellas.
En la Consejería de Sanidad ofrecen otra explicación. Las ginecólogas, que eran "bastante jóvenes" e "inexpertas", dijeron que "tenían miedo a quedarse solas en las guardias" y que querían hacerlas "de dos en dos". El gerente, según una portavoz, les explicó que con la carga de trabajo actual -3,5 partos al día de media- eso no era viable. Ellas "echaron un pulso al hospital" y acabaron por marcharse. Las ginecólogas recuerdan que los 3,5 partos son una media, es decir, que hay días de menos actividad y otros de mucha más. Y esos son los que les preocupaban.
Ayer quedaban 10 pacientes ingresadas. María del Mar, de 42 años, está embarazada de 26 semanas. Entró de urgencia por problemas de hipertensión el martes y ayer todavía no le habían hecho una ecografía. "Además, me tienen que hacer un fondo de ojos y un escáner para comprobar que mi placenta está bien. Han pasado dos días y no me han realizado ninguna prueba", explicaba, sentada en la cama.
Ayer por la tarde, según su relato, un médico se acercó para preguntarle si quería firmar la baja voluntaria e intentar acudir a otro centro. Otras pacientes de ginecología confirmaron haber recibido el mismo trato. Según explica María del Mar, el martes le llevaron tres veces la medicación. "Yo voy con un cuidado exquisito, claro", añadía. "Las ginecólogas de antes decían 'si te pasa algo grave te tenemos que trasladar, porque aquí no podemos atenderte".
Durante su embarazo ha presentado cerca de una decena de hojas de reclamaciones. "Mi expediente está duplicado, por lo que nunca ninguno de los dos está completo", explicaba ayer. "Alguna vez he venido y no lo encontraban; decían que yo no era paciente del centro".
Ayer por la mañana, cuatro pacientes de ginecología esperaban en Atención al Paciente para pedir el traslado a otros centros. Según explicó una auxiliar de enfermería, una de ellas salía de cuentas en una semana. Y no quería dar a luz en Arganda. "Sé que no hay médicos", aseguraba.
Sanidad insiste en que está intentando reconstruir el equipo. Una portavoz explicó ayer que el Clínico, el 12 de Octubre, Getafe, La Paz, Gregorio Marañón y Fuenlabrada han cedido a algunos de sus médicos para que trabajen en el centro y saquen adelante las urgencias y las guardias. Algunos lo harán sólo temporalmente, hasta que se solucione la crisis. La guardia de ayer, por ejemplo, la hizo un ginecólogo del Marañón. Según la portavoz, ya hay dos incorporaciones. Han firmado el contrato un profesional que estaba eventual en La Paz y otro proveniente de un hospital de Cuenca. El gerente de Arganda entrevista el lunes a un candidato a jefe de servicio, según la misma fuente.
"Están cubriendo las bajas de las ginécólogas con médicos de hospitales viejos que no conocen el sistema informático y todo se retrasa", se quejaba ayer un enfermero. El hospital de Arganda es un centro sin papeles, donde todo pasa por un programa informático llamado Selene. "A toda costa no quieren suspender las urgencias, por lo que quieren obligar a las médicos a una carga de trabajo imposible de abarcar", explicaba otra enfermera.
La consejería calcula que "en una semana o 15 días" se empezarán a recuperar consultas en el centro.
Fuente: Diario El País
Ver texto original
LAS GINECOLOGAS QUE HAN DIMITIDO EN ARGANDA RECIBIERON AMENAZAS DE NO TRABAJAR EN LA COMUNIDAD DE MADRID SI SE MARCHABAN
Han renunciado a sus contratos de trabajo indefinidos como ginecólogas de la sanidad madrileña, algunas sin tener otro previsto y quedándose en el paro, otras perdiendo su plaza de interinas. Las amenazaron con no volver a ser contratadas en ningún hospital público de la Comunidad de Madrid si se marchaban, pero lo han hecho. Se han plantado todas. Las ocho ginecólogas del Hospital del Sureste, el centro público de la localidad madrileña de Arganda, han decidido que no quieren seguir trabajando en esas condiciones, con esa grave falta de medios que pone en peligro a sus pacientes.
Y ya están viendo las consecuencias de su decisión. Una de ellas ha recibido la negativa a ser contratada en otro hospital público de la Comunidad de Madrid por haber pertenecido al centro de Arganda.
Una sola ginecóloga de guardia
Alicia (nombre ficticio), una de las médicos que ha dimitido, ha accedido a hablar con la Cadena SER para contar el calvario que han pasado hasta tomar esa difícil decisión. Desde que se abriera el servicio de ginecología en el hospital, hace ocho meses, nunca han sido las doce personas que establecía la dotación inicial del centro. Siempre han estado sólo ocho profesionales además del Jefe de Servicio. Y el problema llegaba sobre todo a la hora de hacer las guardias.
A pesar de que la Sociedad Española de Ginecología recomienda que las hagan dos ginecólogas de presencia, en el centro nunca les permitieron estar dos, sino que hacía la guardia una sola ginecóloga con otra localizable, es decir, que no estaba físicamente en el hospital. Y como ellas explican, "en obstetricia hay urgencias que equivalen a una parada cardiorrespiratoria, de manera que si suceden dos a la vez una no puede ser atendida, con lo que eso supone". Afortunadamente, los casos de urgencia que han tenido durante este tiempo se han dado por la mañana, y han podido ayudar los médicos que pasaban consulta.
Dirigieron varias cartas a la Consejería de Sanidad
Por este motivo, se dirigieron a la Consejería de Sanidad con varios escritos, tal y como adelantó la Cadena SER, pero la situación no cambió. La Consejería de Güemes aseguró el pasado diez de octubre de que el servicio se reforzaría, pero no se hizo.
La gota que colmó el vaso fue el cese fulminante del Jefe de Servicio. El motivo, que se enfrentó con la gerencia del hospital por la falta de medios de su departamento.
La consecuencia de todo ello ha sido el cierre del servicio de ginecología del Hospital del Henares tras la dimisión de todas las ginecólogas del centro. Las pacientes han sido derivadas al Hospital Gregorio Marañón.
La Cadena SER se ha puesto en contacto con la Consejería de Sanidad, que asegura que es una situación excepcional que se resolverá pronto porque ya hay nuevas contrataciones cerradas, aunque no ha especificado cuántas ni cuándo van a empezar a trabajar.
Fuente: Cadena SER
Ver texto original
LOS SANITARIOS HABLAN DE SITUACION CRITICA EN EL HOSPITAL DE ARGANDA
En una mañana recogieron casi cien firmas de profesionales sanitarios. Los antiguos compañeros de las ginecólogas dimitidas del hospital del Sureste han decidido tomar las riendas de la situación. "Ya era hora de que hiciésemos algo", aseguró una de las médicas, que no quiere ser identificada. "Nos han prohibido hablar con la prensa", se justificó.
Ella, junto a casi medio centenar de médicos y enfermeras del hospital de Arganda, acudió ayer al despacho de gerencia para mostrar su indignación ante la situación que sufre el centro. Allí, los profesionales redactaron una carta, dirigida a la Consejería de Sanidad, la dirección de recursos humanos y la gerencia del hospital, entre otras instituciones. En ella, rechazan la "merma de calidad asistencial que se está produciendo como consecuencia de la escasez de personal sanitario y no sanitario". También hablan del servicio de ginecología, que tildan de "crítica". "La situación que actualmente vive el hospital del Sureste hace que la población adscrita a nuestro centro viva situaciones de riesgo injustificables", continúan los profesionales, que también denuncian la "precariedad y peligrosidad" de la asistencia.
"Declinamos toda responsabilidad ante las posibles consecuencias que para los pacientes y usuarios de nuestro hospital se puedan derivar de la situación actual", concluyeron. El escrito está firmado por 96 profesionales, de los que cerca de 30 eran médicos, respaldados por las firmas de decenas de enfermeras, auxiliares de enfermería, fisioterapeutas y matronas, entre otros puestos. Según un portavoz del hospital, no existe riesgo para los pacientes y la plantilla está planificada para atender la actual demanda.
Mientras, la Federación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (Femyts), sindicato mayoritario en la sanidad, denunció ayer que facultativos de ginecología de tres hospitales tradicionales -La Paz, 12 de Octubre y el Clínico- "han sido coaccionados para suplir fuera de su área sanitaria las deficiencias médicas originadas por la Administración en los nuevos hospitales", según un comunicado de la formación. "O se van o les rescinden; es un chantaje", añade una portavoz de la Femyts. El hospital del Sureste, inaugurado en febrero, se quedó sin ginecólogas esta semana, cuando renunciaron las últimas cuatro de la plantilla tras un motín de las pacientes.
Un ginecólogo que trabaja en el Clínico aseguró ayer que le ofrecieron un traslado al hospital del Sureste. Dijo que no. El tono cambió. "Me dijeron que si no lo hacía, corría el riesgo de que no me renovaran el contrato eventual", explica el trabajador, que pide anonimato por miedo a represalias. Un portavoz del hospital aseguró que no existe tal coacción.
